AYTO. GUADALAJARA
We addressed the challenge of unifying the city’s identity following centuries of visual fragmentation. We analyzed the original heraldry to project it into the present, creating an integral brand system that respects the institutional narrative while endowing it with digital functionality.
The project spans from strategy and design to audiovisual production and art direction for the launch event.
LOGO
THE LEGEND OF GUADALAJARA THROUGH THREE QUESTIONS
We applied a structural synthesis to transform heraldic complexity into a contemporary geometric system responding to three narrative coordinates: Who (the Knight Álvar Fáñez), Where (the city walls), and When (a starry summer night).
The result is a modular brand, designed with technical rigor to guarantee perfect legibility from a 16-pixel icon to large-format applications. Visual solidity that does not sacrifice symbolic weight.













VISUAL SYSTEM
ARCHITECTURE AND TERRITORY
We expanded the brand universe through the geometric abstraction of the city’s and the Alcarria region’s icons.
We constructed a coherent graphic narrative that integrates the beekeeping tradition (the hexagonal structure), the unique architecture of the Infantado Palace (the diamond points), and the Mendoza heritage (floral ornamentation). A proprietary visual language connecting the institution with the territory.
COAT OF ARMS
INSTITUTIONAL STANDARDIZATION
We resolved the normative void regarding the lack of a unified official version by standardizing the coat of arms through a precision vector redesign.
This evolution balances heraldic rigor with the needs of digital environments, establishing for the first time an official graphic canon: legible, balanced, and future-ready.
ALCARRIA NATURA
Dirección y ejecución de imagen corporativa y diseño para Alcarria Natura, productores y destiladores de lavanda. Nuestro objetivo: transformar un comercio local en una marca estructurada y escalable.
Mediante un rediseño integral de su identidad, packaging y estrategia visual, hemos acompañado a la marca en su expansión física y en la multiplicación exponencial de su rendimiento en el canal e-commerce, consolidando su presencia a nivel nacional.
LOGO
EL CÁLIZ FLORAL DE LA LAVANDA COMO UNIDAD MÍNIMA
El sistema visual nace de la síntesis morfológica de la flor de lavanda, y la representación del cáliz, la cápsula biológica que contiene el aceite.
A partir de esta unidad, desarrollamos un isotipo parametrizado. Su curvatura exterior no es arbitraria, sino que está gobernada por una sucesión de circunferencias tangentes cuyas dimensiones responden a la proporción áurea. Una abstracción matemática que captura la esencia botánica con rigor técnico.




SISTEMA MODULAR Y DIVERSIFICACIÓN
El isotipo base funciona como un módulo vivo que vertebra toda la arquitectura de la marca. Esta flexibilidad geométrica nos permite categorizar el catálogo principal y dotar de entidad propia a las submarcas, facilitando su rápida identificación visual:
Línea lavanda
El módulo se repite tres veces en el eje vertical, replicando la espiga original. Se aplica sobre vidrio topacio para aceites esenciales y envases blancos para productos derivados.
Línea lavandín
Adaptación estructural para diferenciar botánicamente los híbridos. Reducimos la altura a dos niveles y ampliamos la base a cuatro cálices, empleando vidrio azul para una categorización inmediata.
Aroma Brihuega
Elevamos el sistema rotando el módulo en cuatro direcciones para formar una roseta. Esta identidad viste una fragancia compleja que une botánica e historia local, envuelta en una paleta de azul profundo, estampación metalizada dorada y malla geométrica.
Jabón de Brihuega
Submarca orientada a la producción tradicional. El logotipo convive con un packaging honesto en papel kraft, abrazado por una etiqueta oscura que acentúa el contraste y la legibilidad.
ESCUDO
Solucionamos el vacío normativo ante la inexistencia de una versión oficial unificada, estandarizamos el escudo de armas mediante un rediseño vectorial de precisión.
Esta evolución equilibra el rigor heráldico con la necesidad de uso en entornos digitales, estableciendo por primera vez un canon gráfico oficial: legible, equilibrado y preparado para el futuro.











